Las firmas comerciales como Chaffoteaux, Cointra, Junkers o Roca desarrollan unas características o potencialidades concretas en sus calderas; pero suelen coincidir los mecanismos básicos, por lo que existen algunos fórmulas para su reparación y mantenimiento que pueden aplicarse a todas ellas.

Las calderas se encuadran dentro de ese conjunto de electrodomésticos <<básicos>> dentro de nuestro estilo de vida, ya que nos abastecen de agua caliente sanitaria y, en algunos casos, de calefacción. La agradable temperatura que proporcionan durante los meses de invierno evita que tengamos que soportar las inclemencias de tiempo en nuestro hogar.

El uso y los años también hacen mella en las calderas, independientemente de que sean de la marca Chaffoteaux, Roca o cualquier otra, y requieren tener unos conocimientos básicos sobre las averías habituales.

En las calderas existe homogeneidad cuando el funcionamiento es compartido, pero no existe una semejanza entre ellas si una funciona con gasóleo y otra con energía solar, pese a que ambas sean de la marca Roca.

Los calentadores de gas aportan bastantes ventajas en el hogar pero también requieren un mantenimiento y control. Si se decide a instalar una caldera mural a gas de conexión horizontal, le recomendamos que limpie los componentes para evitar accidentes y sustos, así como que se complique la reparación y el coste del servicio técnico.

Muchas de las roturas que llegan a los servicios técnicos Junkers, Cointra, Chaffoteaux o Roca, se deben a la mala limpieza de las calderas y calentadores, pese a que todos los manuales de las marcas recomiendan realizar limpiezas puntuales.

Es importante cortar la tensión de red de la caldera antes de disponernos a ejecutar cualquier trabajo, así como cerrar la llave de gas. Después efectuaremos una pequeña tarea de limpieza siguiendo las instrucciones del manual de la marca Junkers, Cointra o cualquier otra, dado que en función de la marca y el modelo los componentes se situarán en un punto u otro de la caldera.

Los principales componentes que suelen deteriorarse en una caldera son el quemador, el ventilador, la tapa, el panel y el bloque de calor. En concreto el ventilador suele romperse por falta de limpieza, porque el polvo penetra en la toma de presión diferencial y la va dañando.

Las toberas y láminas suelen obstruirse al acumular residuos de las mismas toberas, y son fundamentales para la correcta combustión. El quemador suele ser lo más complejo de reparar, mientras que los electrodos suelen requerir su sustitución por otros nuevos debido al desgaste.

Por otra parte, el circuito de radiadores representa otro de los componentes que se deteriora y provoca la avería de las calderas. En estos casos lo más recomendable es purgar el radiador, es decir, extraer el aire acumulado para evitar que dañe las estructuras.